Este 25 de Mayo dejó una sensación amarga en gran parte de la comunidad de Roldán. Mientras en distintas ciudades del país las plazas se llenaron de banderas, locro, peñas, música y vecinos celebrando una de las fechas más importantes de la historia argentina, en nuestra ciudad reinó el silencio.

La Municipalidad de Roldán decidió limitar la conmemoración patria a un escueto acto realizado en la Casa de la Cultura. Sin convocatoria popular, sin actividades abiertas, sin una verdadera fiesta patria que represente el espíritu del 25 de Mayo. Lo más llamativo fue que gran parte de los vecinos ni siquiera se enteró de la realización del evento, ya que no existió difusión previa en redes sociales oficiales ni en los canales habituales de comunicación del Municipio.
Y ahí aparece el verdadero problema: no se trata solamente de un acto pequeño. Se trata de la ausencia total de una política de encuentro con la comunidad. Porque las fechas patrias no son un trámite administrativo. Son momentos de identidad colectiva, de memoria, de unión entre generaciones y de reconocimiento de nuestras raíces.

El 25 de Mayo no es una fecha más en el calendario. Representa el nacimiento de la Nación Argentina, la lucha por la libertad y el comienzo del camino hacia nuestra independencia. Es el día donde el pueblo debería sentirse protagonista. Sin embargo, en Roldán, la sensación fue exactamente la contraria: un festejo apagado, cerrado y distante de la gente.

Y muchos vecinos comenzaron a hacerse una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿qué pasa? ¿Si no vienen funcionarios desde la Provincia, el pueblo de Roldán no merece una verdadera fiesta patria?
Porque pareciera que solo hay despliegue, organización y entusiasmo cuando hay cámaras, visitas políticas o actos de relevancia provincial. Mientras tanto, los vecinos comunes —los que sostienen la ciudad todos los días— terminan quedando relegados a un acto improvisado, silencioso y prácticamente invisible.
La poca participación también expone otro fenómeno preocupante: el creciente alejamiento entre la gestión municipal y buena parte de los vecinos. Cuando no hay convocatoria, cuando no hay entusiasmo, cuando no hay presencia popular, algo se rompe en el vínculo entre quienes gobiernan y quienes esperan sentirse parte de una ciudad viva.

Resulta difícil entender cómo una ciudad que crece año tras año, que tiene instituciones, artistas, escuelas, centros tradicionalistas y vecinos con ganas de participar, termina ofreciendo uno de los 25 de Mayo más fríos y deslucidos de los últimos tiempos.
Porque las fiestas patrias no son un gasto. Son una inversión en identidad, en cultura y en comunidad.
Y este año, lamentablemente, Roldán pareció olvidarse de eso.
DEJANOS TU OPINION HACIENDO CLICK ACÁ!!
📲 Entérate de todo en:
🌐 www.roldanyvos.com
📡 Seguinos en nuestras redes:
📸 Instagram | 🎮 Twitch | 👍 Facebook | 🐦 Twitter | 🎵 TikTok | 🔴YouTube:
@roldanyvos
📰 Este portal lo hacemos entre todos, para nosotros, tu voz y opinión vale!








